martes, 5 de mayo de 2015

Querida amiga


Querida amiga mía,
Que de entre mis labios hoy no se escape un lamento,
Dando rienda suelta en mi interior a la melancolía
Pues, querida amiga mía, aún no es el momento
De teñir de lágrimas la mar en la que se baña mi travesía.

Pues hoy no es ese día,
Ni es la hora de buscar en mi corazón las palabras de despedida
Adecuadas para decirte con cariño y alegría
Que cuando llegue el momento iré a tu lado, sin pensarlo, hacia mi partida.

Solo déjame decirte que serás tú quien cierre mis heridas
Y ponga punto y final al dolor que en mi interior existía,
Como un gesto de amor platónico, cogeré tu mano tendida
E iré presto a tu vera, sin dudarlo, cuando llegue ese día.

Pero permíteme pedirte el favor de acompañarme en la travesía
Que aguardará a mi alma una vez exhalado mi último suspiro,
Inspirándome el coraje necesario para mirar de frente al nuevo día
Que se mostrará ante mis ojos, sea cual sea el futuro y destino de mi retiro.

Pues cuando llegue el momento iré a tu lado, feliz y sosegado,
Presto cual enamorado hacia el encuentro final de tu compañía,
Esperando que tus brazos me reciban y cobijen el recuerdo de mi pasado,
Así que, amiga mía, guarda bien mi juramento, y cuando llegue el momento,
Inspírame con tu valentía.

- Héctor de las Llanderas Santana

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