sábado, 8 de junio de 2013

Rumbo sin destino.






¿Que cómo me siento?, pues… ¡libre!
Siento que surco mares sin rumbo o fin,
Como si fuera un dios de lo imposible,
Como un viajero sin bolsa ni maletín
Que recorre impasible los lares
En pos de un horizonte alcanzar,
Sin desear poner fin a sus andares,
Pues esta es mi senda y mi único hogar.

En el camino pongo mis sueños
Ya que es la senda hacia mi porvenir,
Caballero, de cual corazón no soy dueño,
Partido en dos mitades que definen mi existir.
Pues mi alma anhela, cual niño pequeño,
Las razones que han causado mi sonreír,
Llevando siempre presente que con empeño
Un sueño nunca muere hasta que se llega a cumplir.

Me conocen como el soñador impasible
Que anhela insaciable cabalgar contra el viento,
Vestido con cuero y calzado con las huellas imposibles
Que dejaron de pequeño las fábulas y los cuentos.
Me llaman el motorista sin sur ni norte,
El jinete que ruge ante la adversidad,
Nunca dejes que tus sueños maduren en soledad…
¡Búscame en el camino y compartamos un mismo horizonte!


No hay comentarios: