sábado, 12 de mayo de 2012

Soy tu amante, un vampiro.


Soy tu amante, un vampiro



Escucha bien lo que digo,
Ansío saciar mi sed de tu piel,
Y quisiera ser la miel,
De los labios que mendigo.

Quisiera convertirme en tu abrigo,
Para calentar tus noches de frío,
Quisiera eternamente estar contigo,
Pero recuerda siempre que soy… un vampiro.

Pues vivo en el gota a gota de la pasión
Y me hierve la sangre al posarse la luz en mí,
Pues no hay más luz que la que expresan tus ojos,
Que llenan de calor a este extranjero corazón.

Me llaman hijo del diablo,
Más soy solo un solitario mes de invierno,
Me maldicen cuando les hablo,
Y juran por San Pablo que arderé en el infierno.

Soy un individuo cualquiera,
Pues vivo de las pasiones humanas,
Y aunque no sea de esta era,
Mi sangre es roja aunque siga siendo pagana.

Y me llaman vampiro,
Por mi sed de sangre,
Porque huyen cuando les miro,
Temerosos de mi eterna hambre.

Y me llaman vampiro,
Por asomar mis colmillos al sonreír,
No hay más corazón frío,
Y latente con ganas de vivir.

Mis lagrimas son ríos,
Serpientes de aguas saladas,
Que contienen pensamientos fríos,
Procedentes de corrientes pasadas.

Y sonríes cuanto te miro,
Y no logro entender el por qué,
Sabiendo que soy un vampiro,
Ruegas en un suspiro, serlo tú también.

Ciegas mis sentidos,
Mas no sé que hacer,
Un corazón sin latidos,
No lo quiero para tu ser.

Pero mi vida está contigo,
Y sin ti tus ojos no puedo ver,
La luz de los sueños que persigo,
Y siguen tentándome las ganas de morder.

¿Pero que he de hacer?
¿Convertir en vampira a tu alma?
¿Donde hallaría descanso tu ser?
Aunque… sin tus besos yo no hallaría calma.

Escucha bien lo que digo,
Pues juntos recorreremos esta senda,
Donde será eterno estar contigo,
Y el amor que nos une será leyenda.

Pues me llaman vampiro y devoto,
Porque imploro los besos que me dabas,
Y me enamoro de esa tenue mirada,
Que ha sanado este corazón roto.

Hágase el amor entre nosotros,
Y que surja la pasión de mis colmillos,
Pues no hay mejor tesoro que tu rostro,
Y hacer de nuestros sueños un castillo.

Pues si me llamas, estaré,
Si me entiendes, te amaré,
Si me añoras, vendré
Y de esperanzas tus sueños llenaré.

Haré caso a los instintos,
En el afán de ser distintos,
Como el destello de las estrellas,
Tan bellas ellas que iluminan mi camino,
O tal vez como el deseo de las doncellas, que
Raudas se visten de princesas, por el príncipe de su destino.

LLámame como quieras, seguiré siendo el que vive por tu amor,
Amame a tu manera, pues conozco cada latido de tu interior,
No entiendo como pude ser, el ser que vivía sin el calor de tus besos
De esos que me entregan vida e inspiran con amor a estos versos.
Eres el amor que cala por mis huesos e impreso está en mi corazón,
Rojo como el fuego, latente por amor al sonido de tu voz,
Al susurro que ruego darte, en forma de te quieros con intención, de
Susurrarte al oído, que el dueño de tus besos seré yo.

Soy vampiro y respiro de este amor,
Ansío ser el calor de tu primavera,
Navegar entre el fuego de la pasión prisionera, que
Todos los días ansía ser el sol,
A pesar de las noches que en espera,
Naufragaba entre suspiros y lamentos de dolor,
Amame como si fuera, el ultimo día a tu vera.


…Pues este vampiro duerme de día, porque de noche se entrega a los recuerdos de tu voz…

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