miércoles, 9 de febrero de 2011

La escuela de la vida

Mis dieciocho años me enseñaron que en el mañana no hay un ayer,
Que aunque estés muy deprimido no debes contagiarte del perder,
Que el miedo pronto se olvida si pronto asoma el amanecer,
Si llega la luz del día vienen las alegrías que te quieren ver.

Mis dieciocho años me enseñaron que si no eres bueno te echas a perder,
Que las bombillas se apagan si se estrellan contra el arcén,
Que el mundo es una media naranja que sueña con poderte conocer,
Lo malo es que muchos son agrios… prefieren un limón antes que entender.

Que la vida son dos días y en ellos no hay un anochecer,
Que lo sueños no se sueñan solo se pueden hacer verdad,
Que la vida son dos días, en uno se aprende y otro es la realidad,
Que los besos que me diste se quedaron aún por hacer.

Y es que la escuela de la vida te enseña a sonreír con facilidad,
No hacen falta los bellos versos que escriban y digan en contra de tu voluntad,
Porque el tiempo es el culpable de los sueños que cumplimos,
No hay mas sueño que un te quiero y más si fuertemente lo sentimos.

¿Porque la luna se mece entre tus cabellos por la mañana?
¿Porque el destello del sol se compara con tu mirada?
Porque eras tú la luna… que se asomaba por mi ventana,
Porque eras tú ese sol… que me alumbraba de madrugada.

Porque eras tú ese amor… que dio fuego a este sentimiento,
Quien puso voz a mis ilusiones… canciones que cantaba estando contento,
Porque eras tú ese amor… que me entendía…
Porque eres tú ese amor… Mi compañía.

Y es que la escuela de la vida te enseña a sonreír con facilidad,
No hacen falta los bellos versos que escriban y digan en contra de tu voluntad,
Porque el tiempo es el culpable de los sueños que cumplimos,
No hay mas sueño que un te quiero y más si fuertemente lo sentimos.

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