jueves, 5 de octubre de 2017

Suerte

Ahora que todo ha terminado
Es el momento de decir lo que se siente,
Es la ocasión de rendir culto al pasado
Pues el recuerdo en el corazón está latente.

Es hora de colgar la gabardina con cuidado
Pues los bolsillos guardan valiosas vivencias,
Que se antojan cual tesoros del pasado
Y enraízan en futuras experiencias.

Es el momento de dibujar nuevos mapas y caminos,
Y trazar las rutas que guiarán a nuestros corazones
En esta senda que los románticos llaman destino
Hacia futuros sueños e inesperadas direcciones.

Sentid el rumbo que la brisa os regala
Más solo ella sabe qué vientos se avecinan,
Y que ocasos aguardan cual antesala
De un nuevo porvenir a tu alma peregrina.

Ahora, que la senda se presenta sinuosa e incierta,
La voluntad de tus pasos ha de permanecer fuerte,
Sin dudar un instante que tras cerrar esta puerta
Tu ilusión será quien escriba tu suerte.

Ahora que todo ha comenzado,
Es el momento de rescatar la valentía,
Es la ocasión de abrazar al futuro con agrado
Y calzarse los zapatos para esta nueva travesía.

¡Gracias!

Antes de empezar quisiera dedicar un pensamiento
A todas las personas que han participado en esta travesía.
Quisiera dedicar una palabra, un recuerdo o un sentimiento,
A todas las que han reído, llorado y crecido…  ¡gracias!

Gracias compañero o compañera,
Que has sabido valorarme y enseñarme el valor de la cultura.
Gracias, a ti que has sembrado ilusión en mi alma viajera
Y porque tu alegría ha iluminado mi vida con dulzura.

Gracias por haber dibujado cada día en mi rostro una sonrisa
Y por aportar una chispa de locura en esta travesía.
Gracias, porque tu dulzura y cercanía brillan tanto como tu alma poetisa
Y por ver la vida con ojos de paz y filosofía.

Gracias, pues tu conocimiento e ilusión me impulsan cada día a mejorar,
Por tus sabias palabras y aún más por tus silencios de armonía,
Por tu espíritu vivo y libre que espero que nunca deje de brillar
Y por tu forma de ver la vida, humilde y con valentía.

Y qué decir podría de quien ha liderado este sueño,
Que ha creado artistas, pensadores y creadores en potencia
Bendita sea su paciencia y bendita la labor que ha realizado con empeño
Guiándonos y enseñándonos que la cultura es base de toda convivencia.

Gracias a ti, pequeña sonrisa y por el tesoro que guardas en tu interior
Por ser esa soñadora viviente que ha levado anclas rumbo a sus metas alcanzar
Gracias,  por tu alma diferente que ha llenado a esta vivencia de color
Y por ser nuestra dulce apaciguadora, pues la paz que irradias me será imposible de olvidar

No quiero terminar sin dar las gracias a aquellas personas que nos han acompañado,
Y que de forma efímera o prolongada en nuestros corazones han dejado,
Una paz, una luz, una fuerza, una pasión, un ideal o una razón
Para avanzar en el camino de la vida sin jamás perder la ilusión.

martes, 24 de enero de 2017

Aprende a vivir


Cuentan los profetas que el futuro es incierto
y que por soñar te imponen sanción,
que el valiente no es más que un joven travieso
que en busca de un beso pierde el corazón.

Hay quien dice que el futuro es un telediario,
un horizonte lejano donde el “porvenir”
es palabra vetada por los diccionarios
pues es necesario “que aprendas a vivir”.

Falsas enseñanzas de mente sombría,
más cerradas que el cielo al anochecer,
más erradas que el trazo de mi caligrafía
al perder la alegría que envuelve a mi ser.

Hay quien vive de okupa en las ilusiones
sin perder ni un suspiro con el alquiler,
sin verter ni una lágrima por las decepciones
causa de pasiones que han visto caer.

Por ello, aprende a vivir sin cajones cerrados,
no encierres la esperanza en un oscuro rincón,
no entierres para siempre los sueños preciados
y rompe los candados para el corazón.

Pues si me escuchas al fin, te pediré ser un necio,
que intentes callar a la diosa razón,
que oses avivar a tu corazón recio
y que jamás pongas precio a la ilusión.


Héctor de las Llanderas Santana

jueves, 3 de diciembre de 2015

¿Qué será de los sueños?

¿Qué será de los sueños?, marchitos en jardines yermos de esperanzas
¿no queda nadie que los llore y de cobijo a su valor?
¿qué será de los sueños?, apresados en el corazón y sin fianza,
suspirando en cada latido como un poema sin lector.

¿Qué será del futuro si se renuncia al soñar?
convirtiéndonos en cuerpos esclavizados,
¿qué será del valor si en la penumbra se renuncia a luchar?
poco más que un espejismo del pasado.

¿Qué será de la mente privada del deseo de avanzar?
como un pez en su pecera, cual navegante sin mar
¿qué será de la mente cerrada que con el miedo se quiere aliar?
ignorante caminante que con ojos ausentes intenta caminar.

¿Qué será de la vida sin valor? Actor irremplazable en esta novela de suspense
¿qué será de la vida sin amor? Mas sin él no hay nada que al existir compense.
¿pues qué será del vivir sin la esperanza? Fiel compañera y gran amiga
sorda de amenazas, muda de inmundicias y del valor hija pródiga.

Resumiendo…

¿Qué será de la luz sin ojos abiertos que contemplen su belleza

y caigan, enamorados, en la tentación de ser feliz? 

domingo, 4 de octubre de 2015

Dulce mía

Dulce mía,
cuya mirada me atrapó sin resistencia,
embarcándome en un mundo de fantasía
sin dioses ni mitos, solo amor en su inocencia,
heme aquí para decirte que daría
mi vida por ver eterna en tu sonrisa a la inocencia.

Más no es cosa de magia ni de ciencia,
lo que en mi interior aguarda a ser contado.
dichosa sea la espera y  bendita la paciencia,
compañera de batalla de cualquier enamorado
que ansía de su amada la presencia
e implora ver sus sueños alcanzados.

Pues imploro ver los tuyos realizados,
y colmarme con la paz de tu voz, que es mi brisa,
eterna tregua para este humilde soldado
que batalla día y noche, cual alma insumisa
por volver a ver tu rostro sosegado
y sentir de nuevo el calor de tu sonrisa.

Dulce mía,
heme aquí para decirte lo que siento
pues rezo día y noche a la razón de mi alegría,
que eres tú doncella mía, mi quinto elemento,
mi resguardo de esperanza en la agonía
y mi estrella en el ocaso turbulento.

Pues he aquí mi juramento
por Dios que es nuestro amor
por mi patria que es tu cuerpo.

Pues he aquí mi juramento,
por mi alma que eres vos
por mi corazón que es el vuestro.

Dulce mía,
juro acompañarte en el camino
afín de convertirme en tu alegría
y envolvernos de un amor divino,
pues qué más hacer podría
si eres juez y causa de mi destino.

Un destino escrito con amor en poesía
una historia creada con cariño y sentimiento
donde dos corazones se encuentran por la osadía
de una suerte que a ambos dejó sin argumento
dando el silencio paso a una tenue rebeldía
que con el tiempo fue forjando un profundo encantamiento.

Pues he aquí mi juramento,
me entrego a la vida que eres tú
me entrego a ti en agradecimiento.

Por dotar de tu presencia a mi alma
por permitir de mí el renacimiento.

Pues he aquí mi juramento,
un regalo de tu humilde caballero,
por tinta escrito en sentimiento,
por amén… un profundo te quiero.

Héctor de las Llanderas Santana